Shklovski sobre Bábel: El hombre que hablaba bajito
El hombre que hablaba bajito Víktor Borísovich Shklovski Conocí a Isak Bábel en Petersburgo, que entonces acababa de cambiar su nombre por el de Petrogrado, en la redacción de la revista Létopis . La revista era muy gruesa, con una tapa verde. A causa de los tiempos de guerra, la revista se publicaba en un papel poroso, malo. Gorki, el director, que hacía poco que había regresado a Rusia, para nuestra percepción de entonces era viejo, todavía no había cumplido los cincuenta años. El erizo claro y espeso de su cabello había empezado a encanecer, sus ojos celestes todavía eran jóvenes. Pero se había vuelto un poco jorobado, aunque era físicamente muy fuerte, infatigable, y si no estaba escribiendo (hablo de literatura) estaba contestando innumerables cartas. No podía ausentarse de su escritorio en las horas habituales, porque en esos momentos es que debía llegarle la inspiración. En esa época, Gorki escribió Infancia , estaba en un nuevo auge literario. Después vinieron Por el mund...